
Una caída hacia un abismo de preguntas sin respuesta,
forzada por la angustia, el hastío,
hasta casi tocar el fondo de la desesperanza.
Finalmente dos acordes parecieran señalar una salida.
Tom Jobim
Canção em Modo menor
Porque cada manhã me traz
O mesmo sol sem resplendor
E o dia é só um dia a mais
E a noite é sempre a mesma dor
Porque o céu perdeu a cor
E agora em cinzas se desfaz
Porque eu já não posso mais
Sofrer a mágoa que
sofri
Porque tudo que eu quero
é paz
E a paz só pode vir
de ti
Porque meu sonho se perdeu
E eu sempre fui um sonhador
Porque perdidos são
meus ais
E foste para nunca mais
Oh, meu amor
Porque minha canção morreu
No apelo mais desolador
Porque a solidão sou eu
Ah, volta aos braços meus,
amor.



4 comentarios:
siempre se ncuentra una salida..
alguien nos ilumina y todas esas fuerzas que se habian caido , vuelven a renacer..
solo hay que esperar no desesperar!!
salu2s
Tú lo ha dicho Penélope: no hay que desesperarse; porque de ahí vienen la ansiedad, estréss, hipertensión y enfermedades relacionadas...
Saludos.
la saldia no está en alguien. está en uno mismo... siesperamos a k venga alguien nos morimos... como dice la canción... aunqe cabe decir q xlomenos antes d qt llegue ese cambio d animo t desesperas... la desesperación es un grna problema Buena lucho con la cancion! se aprece a ti
yo espero la segunda venida de nuestro señor Johann Sebastian, y que el que está sentado su derecha (Koopman) venga a Lima algún día a tocar.
de nada. sí, es una buena canción. y vendrán otras...
Publicar un comentario en la entrada